De un aula en Barcelona al mundo
En 2015, en un instituto de Barcelona, un profesor frustrado con la educación tradicional empezó a experimentar. Dejó los exámenes de lado y retó a su alumnado a resolver problemas reales de empresas locales.
Los resultados fueron sorprendentes: alumnado que antes suspendía, ahora lideraba proyectos. Quienes "no servían para estudiar" demostraron ser brillantes resolviendo problemas reales.
Esa experiencia se convirtió en método. El método se convirtió en plataforma. Y hoy, ese mismo enfoque ha llegado a más de 500 instituciones en 10 países.