BeChallenge es la plataforma de aprendizaje experiencial que conecta lo que una universidad declara en su modelo educativo con lo que sus estudiantes viven, sus docentes acompañan y sus empleadores validan — convirtiendo cada experiencia en evidencia demostrable del perfil de egreso.
Nuestra universidad promueve un aprendizaje activo centrado en el estudiante, orientado al desarrollo de competencias transversales y a la formación integral. El proceso formativo se articula con un sólido vínculo con el entorno y el sector productivo, una decidida apuesta por la internacionalización, y el compromiso de garantizar un perfil de egreso pertinente, observable y en mejora continua.
— aprobado por consejo, 2023Retos y proyectos con empresas reales, gestión de prácticas profesionales, evaluación por competencias y evidencias de aprendizaje — integrada con Moodle, Canvas, Blackboard o Brightspace vía LTI 1.3. Dentro hay cuatro espacios de trabajo, uno para cada actor:





Suscripción anual por módulos y programas activos: experiencias, prácticas + empresas, SkillsTracker, COIL, portafolios. Integración LTI 1.3, SSO, 6 idiomas y soporte incluidos. Activas lo que necesitas; creces cuando quieras.
Dimensionada por programas — propuesta en 24 h
La Challenge Week — configurable en 3 profundidades, con informe de evidencias incluido — y el acompañamiento de implementación: formación docente, co-diseño y puesta en marcha. Acompañamos para construir tu autonomía, no tu dependencia.
Challenge Week: propuesta con precio fijo en 24 h
Instituciones y trayectoria acumuladas desde el inicio del proyecto. Idiomas, RTL, integración LTI y certificados verificables son características de la plataforma.
Vicerrectoría lo redactó, el consejo lo aprobó… y cada docente lo interpreta a su manera, si lo leyó. Sin un sistema que lo ejecute, el modelo es una declaración de intenciones.
Cualquier estudiante genera un trabajo final en minutos. Solo la evidencia del proceso — quién hizo qué, cuándo y cómo — sigue demostrando aprendizaje real.
“BeChallenge conecta lo que tu institución declara con lo que el estudiante vive — y lo convierte en evidencia.”
Una semana intensiva de retos reales para toda la universidad. Visible, movilizadora, con empresas dentro y un informe de evidencias al cierre. Tu primera victoria con fecha.
Tú eliges la profundidad; nosotros cerramos el precio en la propuesta. Sin sorpresas después.
Tu universidad ya tiene la red: convenios vigentes, egresados empleadores, aliados del territorio. Lo que no tenía era la infraestructura para activarla — un espacio digital con tu marca donde gestionas prácticas y recibes retos reales.
No te prestamos una red genérica. Somos la infraestructura de la tuya.
Prácticas, convenios y tutores sin Excel. Un catálogo vivo de retos reales para sus aulas. Y evidencia del "vínculo con el entorno" que toda acreditación pregunta.
Publica retos y recibe decenas de soluciones frescas. Acompaña practicantes con su propio tutor. Y descubre talento por evidencias en Talent Hub — antes que su competencia.
Trabaja en problemas de verdad, con mentores de empresa. Y su trabajo lo ve quien contrata: cada entrega suma a una trayectoria visible para empleadores.
El catálogo de retos de empresa es como el caballo de Troya del modelo educativo: cada reto que un docente adopta es aprendizaje experiencial entrando al aula sin reforma alguna.
Debajo de cada reto hay un método de 10 años: fases sobre el ciclo de Kolb, descubrimiento individual antes de formar equipos, contribución trazable y evaluación 360°. Y encima, un sistema que agrega cada experiencia al perfil de egreso de tu institución. Un tablón de retos se copia en un trimestre. Diez años de método pedagógico, no.
Cuatro pilares — investigar, conectar, co-crear, evaluar — sobre el ciclo de Kolb, con descubrimiento individual antes del equipo y metacognición y evaluación en cada fase. Y lo más importante: la co-creamos contigo para que tu institución tenga su propio método.
Metodología propia sobre el ciclo de Kolb, en 3, 5 o 7 fases según el formato. Con un diferencial que cambia todo: descubrimiento individual antes de formar equipos — cada estudiante investiga primero y llega con perspectiva propia. Nadie viaja de pasajero, y la contribución individual es trazable desde el minuto uno.
Y la IA, con criterio: más de 21 herramientas pedagógicas donde la IA sugiere y el docente decide. Los datos de estudiantes nunca se usan para entrenar modelos.
Describe tu materia y tus objetivos. Recibe una experiencia completa — fases, actividades, entregables y rúbrica — lista para usar en clase. Si te convence a ti, convencerá a tu institución.
Solicitar mi demo → Te activamos el Diseñador para una experiencia y hasta 30 estudiantes durante 30 días.No prometemos cambios mágicos. Un método afinado durante 10 años con instituciones reales: empezamos pequeño, generamos evidencia y construimos tu autonomía — nunca tu dependencia.
Entendemos tu contexto, tu cultura y tu punto de partida real. Sin recetas.
Formamos a los agentes de cambio internos que liderarán la transformación.
Primeras experiencias con acompañamiento intensivo que generan evidencia y confianza.
Ampliamos con metodología y todo queda documentado para replicar. Cada paso, no con prisa.
Tu equipo lidera el cambio. Nosotros pasamos a un rol de acompañamiento puntual.
Fases, actividades y rúbricas alineadas a competencias, generadas con IA y 100% editables.
Todo el proceso registrado: quién hizo qué, cuándo y cómo.
Auto, co y heteroevaluación vinculadas a evidencia concreta del trabajo.
Informes exportables para rectoría, consejos y acreditación.
El insumo que piden CNA, COPAES, CONEAU, CACES, ARCU-SUR y agencias internacionales como ABET o AACSB — acumulado semestre a semestre, no fabricado las semanas previas.
Capacidades demostradas con entregas reales, evaluación de empresa y trayectoria visible. El argumento de matrícula que tu competencia no puede copiar.
El mercado de 2026 no contrata diplomas: contrata habilidades demostradas. Al completar una experiencia, el estudiante recibe un certificado verificable con enlace público, y el profesorado puede otorgarle insignias por lo que ha demostrado. El estudiante decide si lo hace público y lo comparte en LinkedIn o en su CV.
Cada certificado corresponde a una experiencia completada, con sus fases, su evaluación y su autoevaluación. No acredita asistencia: acredita trabajo.
Detrás de cada certificado e insignia hay trabajo real: entregas, evaluación 360° y contribución trazada. No es una etiqueta, es una prueba.
Un enlace público para que el empleador confirme su autenticidad y un botón para compartirlo en LinkedIn. El estudiante decide qué es público.
Es el puente que cierra el círculo: lo que tu estudiante vive se convierte en evidencia, y la evidencia en un certificado que vale en el mercado laboral.
Siete preguntas que un comité de acreditación —o un empleador— te haría. No preguntamos qué haces: preguntamos qué podrías demostrar esta semana.
Si la acreditadora pidiera mañana evidencia de cada competencia del perfil de egreso, por cohorte, ¿podrías entregarla esa misma semana?
De las experiencias "activas" del último semestre, ¿cuántas superarían este filtro: más de 10 horas lectivas, fases definidas y evidencia de lo aprendido?
Ante una reclamación de calificación grupal, ¿podrías reconstruir quién hizo qué, cuándo y cómo?
La evidencia de las prácticas profesionales, ¿alimenta el perfil de egreso o se queda en actas de cierre?
Tu último proceso de acreditación, ¿se sostuvo en datos longitudinales o se armó con encuestas y documentos las semanas previas?
¿Una empresa puede ver hoy capacidades demostradas de tus estudiantes, más allá del CV?
Si tu docente más innovador renuncia mañana, ¿otro podría replicar sus experiencias el próximo semestre?
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Tres puertas según tu punto de partida. Una sola meta: que cada estudiante, de cada carrera, se gradúe con capacidades demostradas — no solo los que tuvieron suerte con su docente.
Tu primera experiencia completa en minutos, lista para tu clase. Pruébala 30 días con tu grupo. Si te funciona a ti, tu institución querrá saberlo.
El modelo educativo entero, comprimido en una semana visible y movilizadora. Configurable en 3 profundidades, con propuesta de precio fijo en 24 h e informe de evidencias al cierre.
Gestiona prácticas profesionales de punta a punta y convierte tu red de convenios y egresados en empresas que publican retos y descubren talento. Presupuesto y dueño propios; cero reforma curricular.
Ninguna puerta exige tocar el plan de estudios. Lo curricular llega solo: cuando un docente encuentra un reto de empresa listo para usar — con fases, entregables y rúbrica — lo lleva a su aula sin pedir permiso a ningún comité. Así se infiltra el modelo educativo: por gravedad, no por mandato.
¿Quieres el detalle completo de cada implementación?
Todos los casos, con su contexto pedagógico → →Cuéntanos quién eres y qué necesitas. Respondemos en 24 horas con propuesta concreta — y si pides Challenge Week, con fechas y precio cerrado.